Congelación de óvulos, ¿si o no?

La pasada semana, como sabéis, asistí a una charla en Madrid sobre la vitrificación o congelación de óvulos. La anfitriona fue la Dra. Alicia Pérez, de la Clínica Eugin en Madrid.

Empecé a plantearme el tema de la vitrificación de óvulos hablando con una buena amiga sobre el tema. En poco más de 6 meses entro en los 35, edad límite en la que la fertilidad de una mujer empieza a disminuir significativamente. Y no lo digo yo, lo demuestran numerosos estudios científicos. Os dejo varios enlaces a artículos para que podáis haceros vuestra propia idea de lo que significa cumplir 35 años y no haber sido madre o sin congelar óvulos para un futuro.

http://www.abc.es/salud/noticias/20141004/abci-paul-devroey-microinyeccion-espermatica-201410031805.html

http://”https://www.reproduccionasistida.org/congelacion-ovulos/</a

http://www.bbc.com/mundo/noticias-40961094

Por un lado, la dotación de ovocitos con la que nace una mujer va desapareciendo progresivamente (en cada ciclo menstrual se pierden unos 1.000, de forma que a los 35 años quedan sólo el 10% de la reserva total aproximadamente). El problema no es sólo que quedan menos óvulos, sino que su calidad empeora con los años. Es frecuente que una mujer de 38-40 años haya agotado la reserva de óvulos capaces de dar lugar a un niño sano, ya que la edad conlleva alteraciones en el proceso de formación de los óvulos que hacen que puedan producirse fallos reproductivos o quedar cromosomas extra (si es el 21 dará lugar a un Síndrome de Down).

Además, existe otro cambio brusco llegados los 40, la fertilidad “cae en picado” y las posibilidades de conseguir un embarazo de manera natural es mucho más complicado.

Evidentemente esto no es una regla imperante. Hay mujeres con 40 años que no tienen problemas para quedarse embarazadas o mujeres con 30 que lo han intentado 12 veces. Hablamos en términos generales.

Existen muchas razones por las que vitrificar nuestros óvulos antes de cumplir los 35; para preservar nuestra fertilidad futura o antes de someterse a un tratamiento oncológico, ya que este tipo de tratamientos pueden producir daños irreversibles en los óvulos.

Pero, una vez tomada la decisión de congelar óvulos, ¿cómo se realiza el proceso?

Es un proceso relativamente sencillo. Aunque no deja de ser un proceso de reproducción, por lo que conlleva medicación, controles rutinarios por la clínica y finalmente la extracción de los óvulos mediante sedación.

En las primeras visitas a la clínica, la Dra. Alicia nos explicaba que se realiza un informe médico con todos tus antecedentes familiares, así como una serie de preguntas sobre tu estilo de vida o tu estado actual. También se realiza una ecografía y un análisis de sangre que ofrecerá a los doctores información sobre nuestras hormonas.

En un par de semanas estaríamos listas para empezar con el tratamiento hormonal.

Funciona exactamente igual que el proceso de donación de óvulos, sólo que finalmente los óvulos extraídos son criogenizados para tí y no para una receptora.

Al empezar el siguiente periodo se empieza con el tratamiento mediante inyecciones diarias y controles exhaustivos y rutinarios por parte de la clínica en la que realices el procedimiento. Así estamos haciendo crecer nuestros óvulos de manera exponencial para que el día de la punción se extraigan óvulos de mayor calidad.

Éste período de inyecciones suele durar entre 7 y 12 días haciendo, como os comento, controles mediante ecografías para ir observando el crecimiento de los folículos y determinar el día exacto para la extracción de los mismos.

Una vez los doctores determinan el día idóneo para la extracción o punción, 48 horas antes debes de inyectarte otra medicación. La que llamamos vulgarmente “rompefolis”.

La extracción se realiza en el quirófano por los doctores, enfermeras y biólogas. Todos coordinados y ensamblados para que los folículos extraídos no sufran ningún daño.

Es entonces cuando empieza el trabajo de las biólogas, que estudiarán con detenimiento cada uno de los óvulos extraídos y congelarán los óvulos maduros.

Como os conté en otro post, (enlace aquí) hace unos años el proceso de congelación se realizaba lentamente y solía causar daño a las células y la tasa de supervivencia de los ovocitos se reducía bastante.

Ahora las técnicas de congelación han cambiado drásticamente y el proceso se realiza a una velocidad ultra rápida, vitrificando entonces los óvulos. De este modo, la supervivencia es de prácticamente el 90 %.

Otro dato curioso que nos contó la Dra. Alicia es que los óvulos congelados podían estar congelados “de por vida”, es decir, podemos congelarlos en toda nuestra edad fértil, que no caducarán. Per vamos, creo que lo normal será guardarlos máximo 20-30 años, no creo que nadie los preserve más de eso.

Después de todo lo que os he contado me preguntareis; ¿Y tú qué vas a hacer? ¿Vas a preservar tu fertilidad? ¿congelarás tus óvulos?

Sinceramente creo que todavía no tengo una decisión definitiva tomada, ya que es cierto que la cantidad económica que supone ronda los 3.000 € (incluyendo la medicación), para todo el proceso, y no es cualquier tontería. Pero también es cierto que si en un futuro quiero volver a ser madre y no he reservado mis óvulos ahora que soy joven, el desembolso económico será muchísimo mayor.

Así que la respuesta es si. En cuanto me sea posible económicamente será lo primero que haga.

Por cierto, no quiero irme sin contaros que una vez congelados tus óvulos, si finalmente no los utilizas, la ley no contempla que podáis donarlos a una conocida-amiga-familiar. Siempre será anónima.

Pero, sin duda, las ventajas serán infinitas si realmente retrasais la edad en la que queréis ser madres ya sea por primera, segunda o tercera vez.

¡Contadme si vosotras os planteais congelar vuestros óvulos!

Como siempre, nos vemos en Instagram —> @mama.soltera

 

 

 

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