Visita a una clínica de reproducción asistida

Como ya visteis en mis historias de Instagram , el pasado martes tuve la oportunidad de visitar una clínica de reproducción asistida en Madrid.

La verdad es que nunca me había planteado cómo se produce dentro de un laboratorio todo lo que los doctores nos cuentan en sus consultas. Pero cuando la clínica me invitó a que conociera sus instalaciones, ¡no lo dudé un minuto!

Pude ver cómo se realiza el proceso en el que un espermatozoide fecunda el óvulo de manera artificial, lo que conocemos como “Fecundación In Vitro”. Creedme si os cuento que es increíble la sensación de estar dentro de una habitación en la que sabes que se está creando vida.

Antes de empezar todo el proceso para ser madre soltera a través de la Seguridad Social no tenía ni idea de la diferencia entre Inseminación Artificial o Fecundación In vitro, ya ni hablar de una ovodación. Ahora no es que se a una experta, ni mucho menos, ¡pero me defiendo!

Tanto la Dra. Alicia Pérez, experta en reproducción asistida, como Muriel y Ana, embriólogas del laboratorio que la Clínica Eugin tiene en Madrid, supieron explicarme a la perfección las diferencias entre las diferentes técnicas.

 

Cuando hablamos de una Inseminación Artificial, nos referimos a una técnica de Reproducción Asistida que consiste, para que nos entendamos, en una relación sexual “artificial”. Es la técnica más sencilla. Se trata de colocar una muestra de semen en el interior del útero de la mujer. Es decir, con una pequeña cánula introducen el semen. Se realiza de forma ambulatoria y sin anestesia ni sedación. Esta es la técnica por la que yo me quedé embarazada de Alejandro.

Si se trata de una fecundación in vitro, el óvulo se fecunda con un espermatozoide fuera del útero, en laboratorio. Y ésta es la diferencia con la Inseminación Artificial, se realiza en el exterior del cuerpo de la mujer. Una vez el óvulo ha fecundado, se convierte en embrión y es entonces cuando se transfiere al útero para que continúe su desarrollo. Os dejo un vídeo donde se explica con todo lujo de detalles este tipo de técnica.

En una ovodonación se realiza una técnica de FIV (Fecundación In Vitro) sólo que los óvulos son de una mujer donante, dando la posibilidad a muchas mujeres que no pueden tener hijos, poder gestarlos.

En cualquier técnica la mujer, se somete a una serie de pruebas para determinar cuál es la técnica de reproducción asistida más conveniente para su caso o patología.

Pues todo esto es lo que puede ver en la clínica, ¡y aluciné!

Pero os aseguro que nada comparado como cuando me enseñaron el tanque donde se congelan todas las muestras. ¡Y os hablo de un auténtico tanque!

Aquí dentro no sólo se encuentran las muestras de cientos de personas, óvulos, semen y embriones. Se encuentran los sueños de muchas personas que depositan el futuro de su maternidad y paternidad dentro de él.

Estas muestras se congelan a -196º, lo cual me parece increíble. Se congelan de manera ultrarápida con nitrógeno líquido, lo que hace que las muestras sobre vivan en mayor porcentaje tras su descongelación.

Además, para que os hagáis una idea de la importancia que se le ofrece a las muestras. El tanque de congelación de muestras de la Clínica Eugin cuenta con 3 sistemas de alarma, además de un generador de luz independiente, por lo que si sucediese algún imprevisto, cosa que nunca ha sucedido, se reaccionaría con la mayor brevedad para así conservar en su mismo estado de congelación dichas muestras. No sé a vosotras, pero a mí esto me alucinó. ¡Claro! Debe de ser así, com os digo, aquí se guardan los sueños de cientos de mujeres y hombres.

En próximos posts os contaré el Ferticafé que compartimos con más mujeres después de la visita a la Clínica Eugin. Esta vez hablamos sobre la conservación de óvulos. ¡Mucho más que interesante! Estad atentas a las próximas entradas.

Como siempre, nos vemos en Instagram —> @mama.soltera

 

 

 

 

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